miércoles, 6 de junio de 2012

Mesa Quiltra

Tostas tristes pero en dulce de membrillo cubiertas
tan quemás y tanto paladar
muy oscuro para un sabor de colegial
y muy tarde pa rasparle el hollín
entre el pan aireado y mantequilla derretía
con calor de microonda
no hay café que le acompañe
no hay té decante que pase
este pan y esa merme no se llevan
bien
ni de vista de  olor
ni de sabor ni color porque ese carbón fue
como tostar obleas chinas
y ahora a la mesa en bandeja de plata
la patuda no sabe
no
tiene
idea no tiene
yo con cuatro patas no me la puedo
yo con patas cojas no me lo pruebo
pero lo sepo todo lo sé todo
los restos en el suelo son más fieles que las manos a su plato
migajas en rojo viscoso dicen más que las vírgenes que las trajeron
a ser trituradas entre quijadas condolentes
babosas, hambrientas
(condolientes con mi orgullo herido de mesa de restaurant chino en un café de san diego),
tiritantes por la pose elegante de apriete y rechine
con sabores nada extravagantes pero al fin, fuera 'e casita.

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