sábado, 8 de noviembre de 2014

Fragmento 02 de mi libro inédito Claustro Cordillera: Orquídeas.




'...Los fieles encarnes se posan sobre cada flor con un noble afán: los insectos en este jardín son el modelo de afecto. El afecto es ejecutable como herramienta de ascenso. Así, el afecto por las flores de este Patio es un deber ineludible y por lo tanto, sus posturas se adecúan a este afecto. Así como los bulbos buscan una cierta luminaria de alguna lunularia o un cierto solar, estos fieles en su encarnación han de buscar la perfección de cada espécimen de flor en un nivel trascendental. En caso contrario, sólo es posible dedicarse a la confección del hidromiel. Ambos procesos les impiden una postura, un peso, que se vislumbra en sus posturas bajo esas púrpuras túnicas que están a punto de libar cada flor. Libar, como la expresión culmine de este afecto, tal es el diálogo que establece una abeja obrera con su flor en su arduo pecoreo, así los fieles se portan...'

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