sábado, 7 de julio de 2012

Apareando Voces?

Inquieto se aparece postrado
se mira las manos dicromatópsico
y trapecia la pierna sobre otro tililante talón,
clon de un cerebro ya disociado
en la estupidez del jarabe oriundo de Bélgica
y su picoso limoncito
intenta hinchar esa pleura enjuta,
entre aires grises de otras pleuras amigables
quizá menos enjutas
y se dice a sí:

"Te faltan cojones Alvarín.
Te la pasas usando cornamentas de consolador
para anochecidas penas
de una pleura en la sala de disección
en la vitrina de la Carnicería Punk
o en la cama de una plaza haciendo cucharita
chismeándole al oído.
Erí' muy patú'o Alvarito Castro,
y Delgado por tu madre,
encriptas palabritas bobas medio ebrio
en el tranvía llamado deseo de ser poeta,
de cojerte una buena rola
y leerte un par de buenos versos,
si leyeras, ¡ja!"

Y se responde aún más soberbio sin perder cuota alguna de dignidad en su articulación:

Mire Ud. Buen Hombre
haciéndose pasar por mí
de venir a colocar palabras tales
en aquésta
nuestra boca compartida
gozando de nuestra bohemia
no bien educada lengua
bien integrada sensorial
al lenguoseo velar que,
bueno,
poco al caso viene,
pero digamos,
ya que estamos en ella encerrados
digámoslo juntos
no ose por favor
mermar tan viva voz al acompañarme en decir:
"Soy un hijo de puta cobarde"
porque así bien entre nos
bien a cualquiera de nuestras 2 orejas,
nos pasa que nada nos sirve allá afuera
y todos nos excita ahí mismo.
Si, ahí, bien bien;
y no me disculpo
ni por eso ni por esto
ni pensarlo por mi siquiera
no lo vale Ud., mierda
he dicho.

Un silencio apabullante desenfoca su vista
Luego no hubo respuesta más noble
que el opiáceo vacile de la contrariada pierna 
sobre otra con un yunque por talón
y el embudo derecho de Álvaro desierto a escribirse
al fin.

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