miércoles, 5 de septiembre de 2012

Lloro por...

No querer celebrar mi cumpleaños

después de no-planearlo por meses
porque me ocupé más de navidad
o de tan sólo no-planear el año nuevo
quiero llorar cuando una canción me trae algo
que no esperaba
y lloro en secreto porque cada vez lloro menos por ello
lloro frente a la pantalla grande
porque no quiero salir del salón
cuando acabe el film
lloro cuando mi parte favorita
de una canción calza perfecto
con la escena que voy pisando
también cuando un hijo es arrastrado por su madre
cuando se le pregunta
"¿acaso crees que eres tonto?"
y la imbécil no sabe que su hijo
aún no vive para descubrirlo
de vez en cuando lloro porque en mi reitero
no encuentro señal de entendimiento allí fuera
lloro cuando uso el cerebro
como escudo pa' no sentir 
pero ese llanto viene mucho después
lloro cuando llora mi madre
porque en aquellas veces le hablo
y entiende que no siempre lo ha hecho bien
que con querer no basta para hacer bien
despedirme hace brotar estas cosas que congestionan mi nariz
despedirme para siempre y estando vivo
creo que es el crimen que más veces transformamos en necesidad
lloro por Lhasa de Sela cada vez que la escucho
al tiempo que debo explicarle a alguien que murió
el año nuevo a fines de 2010 por cáncer de mama
pareciera que fue ayer
pero fue harto antes que muriera la Winehouse
quiero llorar cuando en una canción se deja oír no sólo
el cierre sino la apertura de labios antes de cantar
lloro por lo difícil que es construir algo bello
y aún más porque cuesta muchos relojes internos
sincronizar tu beso en mi frente.

(Ejercicio Moda y Pueblo - Motivos para llorar)

No hay comentarios:

Publicar un comentario